Las viviendas bioclimáticas están diseñadas para aprovechar al máximo la energía solar en las tres formas posibles: pasiva, termica y fotovoltaica.
Estas construcciones disponen de un sistema de captación de agua de lluvia, reciclado y distribución diferenciada según las necesidades.
Las viviendas cuentan con un sistema de aislamiento térmico y acústico, así como sombreamiento natural.
La ciudad bioclimática cuenta también con un servicio de recogida y reciclaje de residuos, acorde con las normativas medioambientales.